viernes, 13 de junio de 2025

Cuando pasaron...(según Sabina)

La ácida y poética letra de Sabina retrata con palabras lo que supuso la posguerra franquista en Madrid. Una ciudad autómata de cartón piedra surgía, mientras cada día se fusilaba a mansalva la vida en sus tapias: "De purísima y oro"

 

Academia de corte y confección,
sabañones, aceite de ricino,
gasógeno, zapatos topolino,
"el género dentro por la calor".

Para primores galerías Piquer,
para la inclusa niños con anginas,
para la tisis caldo de gallina,
para las extranjeras Luis Miguel.

Para el socio del limpia un carajillo,
para el estraperlista dos barreras,
para el Corpus retales amarillos
que aclaren el morao de las banderas.

Tercer año triunfal, con brillantina,
los señoritos cierran "Alazán",
y, en un barquito, Miguel de Molina,
se embarca, caminito de ultramar.

Habían pasado ya los nacionales,
habían rapado a la "señá" Cibeles,
cautivo y desarmado
el vaho de los cristales.

A la hora de la zambra, en "Los Grabieles",
por Ventas madrugaba el pelotón,
al día siguiente hablaban los papeles
de Celia, de Pemán y del bayón.

Enseñando las garras de astracán,
reclinaba en la barra de "Chicote",
la "bien pagá" derrite, con su escote,
la crema de la intelectualidad.

Permanén, con rodete Eva Perón,
"Parfait amour", rebeca azul marino,
"Maestro, le presento a Lupe Sino,
lo dejo en buenas manos, matador".

Y, luego, el reservao en "Gitanillos",
y, después, la paella de "Riscal",
y, la tarde del manso de Saltillo,
un anillo y unas medias de cristal.

-"Niño, sube a la suite dos anisettes,
que, hoy, vamos a perder los alamares"-
de purísima y oro, Manolete,
cuadra al toro, en la plaza de Linares.

Habían pasado ya los nacionales,
habían rapado a la "señá" Cibeles,
volvían a sus cuidados
las personas formales.

A la hora de la conga, en los burdeles,
por san Blas descansaba el pelotón,
al día siguiente hablaban los papeles
de Gilda y del Atleti de Aviación.


Joaquín Sabina

jueves, 25 de julio de 2024

Román Francisco Aparicio y Gerardo Muñoz



En 1939 dos maestros republicanos se conocieron en la cárcel madrileña de Porlier (un colegio habilitado como prisión); uno daba clases en Móstoles y el otro en Arganda. El 24 de junio de ese año, cuando Gerardo Muñoz esperaba la visita de su mujer y sus cinco hijos, lo sacaron para fusilarlo. Y allí quedó su compañero, que vería de frente los fusiles el 23 de noviembre de ese mismo año. Concepción Aparicio y Celia Muñoz, hijas de aquellos hombres, se han conocido estos días en unas jornadas de homenaje a los maestros republicanos que han organizado el Partido Socialista de Madrid y la Federación madrileña de Enseñanza de la UGT. (Leer más)

sábado, 27 de abril de 2024

Al fin de la batalla y muerto el combatiente...

Diversos objetos encontrados en superficie en campos de batalla de la Guerra Civil


Masa

Al fin de la batalla

y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre

y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!»


Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:

«¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»

Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,

clamando «¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!»

Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,

con un ruego común: «¡Quédate hermano!»

Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces todos los hombres de la tierra

le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;

incorporóse lentamente,

abrazó al primer hombre; echóse a andar...


César Vallejo


domingo, 16 de enero de 2022

El día de la derrota

"El día de la derrota: 1 de abril de 1939", programa emitido en 1984 en el que diversas personas del bando republicano expresan sus vivencias del final de la Guerra Civil. Cuatro testimonios recogidos en 1984: el primer es de Manolita del Arco, militante comunista, que pasó cerca de 20 años encarcelada... Manolita nos habla de su experiencia del final de la guerra y la junta de Casado. 


miércoles, 5 de agosto de 2020

Vista, fallo y ejecución en el mismo día. La justicia de la Nueva España

El 5 de agosto de 1939, cuando tuvo lugar la brutal saca que acabo con la vida de 56 jóvenes comunistas en el Cementerio del Este de Madrid, había sido precedido ya por el 17 de mayo, en una labor del régimen por intentar exterminar el "gen rojo" que se prolongó durante toda la dictadura franquista, y cuyo poso aún se manifiesta incluso en algunas mentalidades.
Como se puede leer en este suelto de ABC del jueves 18 de mayo de 1939, justo encima de las informaciones taurinas, ocho jóvenes militantes de la JSU pertenecientes al nucleo de Chamartín de la Rosa / Tetuán de las Victorias, son sometidos a juicio sumarísimo de urgencia (nº 13896) a primera hora de la mañana, resultando ocho condenas a muerte (pleno) y, como si no fuera a haber un mañana, los ocho fueron fusilados a última hora de la tarde de ese mismo día. 
Sus edades oscilaban entre los 18 y 24 años. Su delito: organizarse para plantar cara al fascismo. Entre ellos, se encontraba Julián Muñoz Tárrega, quien confió en su amiga Anita López Gallego para integrarla en el grupo dirigido por Sergio Ortiz, junto a Martina Barroso, Victoria Muñoz y Elena Gil.Y una saca lleva a la otra y así, como los ocho tumbados, hasta el infinito. 
Se avanza en reparación y reconocimiento si las efemérides consolidadas sirven también para sacar a flote el resto de la historia.
Por todas ellas y por todos ellos (sólo junto a esas tapias 2.936)


DIEGO DE DIEGO, Daniel de. 21 años. Chamartín de la Rosa (Madrid). Vecino de Tetuán de las Victorias (Madrid). Tipógrafo. JSU. Fusilamiento 17/05/1939. Inhumación 18/05/1939.

FERNÁNDEZ MORENO, Julián. 22 años. Chamartín de la Rosa (Madrid). Vecino de Chamartín de la Rosa (Madrid). Cerrajero. JSU. Fusilamiento 17/05/1939. Inhumación 18/05/1939.

FERNÁNDEZ VERA, Joaquín. 18 años. Tetuán de las Victorias (Madrid). Vecino de Tetuán de las Victorias (Madrid). Chapista. JSU. Fusilamiento 17/05/1939. Inhumación 18/05/1939.

GÓMEZ ALONSO, Ricardo. 19 años. Madrid. Vecino de Madrid. Escultor decorador. JSU. Fusilamiento 17/05/1939. Inhumación 18/05/1939.

MUÑOZ GARCÍA, Gregorio. 24 años. Madrid. Vecino de Tetuán de las Victorias (Madrid). Telefonista. JSU. Fusilamiento 17/05/1939. Inhumación 18/05/1939.

MUÑOZ TÁRREGA, Julián. 24 años. Madrid. Vecino de Chamartín de la Rosa (Madrid). Albañil. JSU. Fusilamiento 17/05/1939. Inhumación 18/05/1939.

ORTIZ GONZÁLEZ, Sergio. 22 años. Madrid. Vecino de Chamartín de la Rosa (Madrid). Marmolista. JSU. Fusilamiento 17/05/1939. Inhumación 18/05/1939.

PÉREZ SÁNCHEZ, José. 22 años. Linares (Jaén). Vecino de Madrid. Confitero. JSU. Fusilamiento 17/05/1939. Inhumación 18/05/1939.

Fuente: Hernández Holgado, F y Montero Aparicio, T (2020): "Morir en Madrid (1939-1944). Las ejecuciones masivas del franquismo en la capital", Madrid, Machado Libros.

lunes, 3 de junio de 2019

Santos Mañes, desde la capilla de Porlier


A juzgar por su contenido, la carta de capilla de Santos Mañes consiguió burlar la censura de sus carceleros de la prisión de Porlier y llegar al exterior por canales alternativos al oficial. Santos escribió la carta en la noche del 7 de octubre de 1940, seguramente a lápiz. En la madrugada del día siguiente sería fusilado junto a las tapias del Cementerio del Este. El original debía de amenazar con desintegrarse y, antes de que eso ocurriera, alguien de la familia decidió mecanografiar su contenido. La carta tiene dos partes diferenciadas. En la primera, Santos se dirige a sus amigos, y en la segunda, a su familia, singularmente a sus 10 hijos. Llama la atención la entereza y serenidad que transmite, así como su compromiso con la causa que le cuesta la vida. 









Transcripción de la carta de capilla de Santos Mañes

En capilla a 7 de octubre de 1940. Querido amigo Vicente: Como te dije personalmente, harás el favor de mandar la ropa a casa, las cartas todas las quemas, los materiales disponéis los tres de ellos en la forma que queráis. Noticias a mi casa desearía que pasaran un par de días para que se enteraran. Con ello quiero evitar que vayan a verme al cementerio, así se lo harás saber si tienes ocasión de hablar con ellos. Son las dos de la madrugada y han pasado estas horas sin darme cuenta, podéis creer que todo se reducirá al momento de la ejecución. Había conseguido del “Bárbaro” que bajarais, pero como buen jesuita ni palabra mala ni obra buena, paciencia una vez más. Caspe te admiro, en ello condenso todo el cariño que te profeso, recibe mi último abrazo. S. Mañes.---- Isidoro, despídeme de todos los amigos, les das un abrazo de mi parte y tú los recibes de tu buen amigo S. Mañes. ---- Vicente un abrazo más extenso a toda la sala. S. Mañes--------

Madrid, en la capilla de Porlier a 7 de Octubre de 1940. – Queridos hijos: En los últimos momentos de mi vida, quisiera dirigirme a vosotros. No sé si el entendimiento me responderá, aunque os aseguro que estoy completamente tranquilo, con la tranquilidad que proporciona una conciencia limpia y honrada. No sé si debo justificar ante vosotros mi actuación sostenida durante la guerra contra el régimen fascista. Los hijos pequeños no lo comprenderán y de los mayores es sobradamente conocida mi actuación que, basada en la más estricta honradez, nunca rehusé el puesto que me fue confiado y sin duda esto es lo que me priva de la vida, sintiéndome orgulloso de haberlo hecho así. Y si algún dolor me causa, sois vosotros. Por vosotros y por una sociedad mejor luché y caí, nunca os avergoncéis de mí ni de mi muerte. Llevar la cabeza alzada como corresponde a toda persona decente y seguir la trayectoria que vuestras conciencias os dictan pero como hasta aquí: con la brújula hacia la clase trabajadora.
Quisiera dedicar unas frases a cada uno de vosotros y no encuentro palabras ponderativas que expresen lo que significáis para mí. ¿Hijos? Es poco, porque hijos lo sois por el hecho de haber venido al mundo. Pero hijos cariñosos, comprensivos, trabajadores, honrados, valientes y sobre todo de un cariño hacia sus padres que por mucho que hiciera por vosotros siempre estaría en deuda. Una cosa os pido en estas últimas horas: que si es posible aumentéis hacia vuestra madre el cariño todo que a mí me profesaba. ¡Pobrecilla! Por mí, que la tuve siempre esclavizada. Por vosotros ¡erais tantos! que no hizo más que trabajar para teneros siempre limpios. ¿Debéis ocultarle mi muerte? No sé qué aconsejaros, pienso que sería mejor silenciarlo, pero vosotros con más juicio obraréis en consecuencia.-
Carmen, ya desapareció el obstáculo para tu boda, cásate y sé muy feliz. Mírate en el espejo de tu padre y procura hacer feliz a tu compañero. Para Enrique un abrazo de mi parte. – Antonio, nada te digo. Me has demostrado repetidas veces que eres digno de mí, con tu inteligencia lleva esa pesada nave que te dejo por herencia y con tu tacto lima las asperezas que surjan en la familia. – Loli eres toda corazón ¡cuánto te quiero! ¿Más que a los demás? No, pero es que todo en ti es bondad. ¡Qué feliz harás al hombre que a ti se una! .- Antoñita, tan pequeña como eres y esta ingrata sociedad te obliga a llevar el papel de madre. Recibe en premio mi último beso. – Santitos, Pascualín, Carlitos, Enrique, Natachina, ya os explicarán vuestros hermanos mayores quién fue y por qué murió tu padre. – Rogelio, cómo se demostrará tu corazón. Ten valor como yo lo tengo y a luchar. – Besos, besos, muchos besos de vuestro padre S. Mañes.

viernes, 24 de febrero de 2017

Madre querida (Pablo Montón Sigüenza)

"En Capilla 9/12/40

Madre querida, en el momento en que vivo quiero decirle mis últimas palabras, aunque sé que le causará mucho dolor como madre, pero la pido que tenga fuerza y no deje vencer por el dolor.
Vuestro esfuerzo sé que ha sido muy grande, pero qué vamos a hacer. Lo que pido es que al que haya hecho mal que me perdone, como yo los perdono.
Madre querida me encuentro muy orgulloso de ser su hijo. Todos los consejos que usted me ha dado los he sabido coger. Usted ha sido una madre y muy buena para todos sus hijos. También la digo que aunque yo la dejo pero la dejo bien porque sé que mis hermanos que aún quedan sabrán seguir cumpliendo como hasta ahora lo hemos hecho todos para que no la falte de nada.
Abuelita mía que dolor tan grande tengo, pero por mí no lo siento porque aunque en este momento me amenaza la muerte sabré morir con la sonrisa a los labios, porque sabré morir y pensando en mi santa madre la que tanto sufrió para vernos y hacernos unos hombres a fuerza de muchos sacrificios.
Querida madre, te pido otra vez que tengas resignación y resignación y pienses mucho en mí como yo en este momento y hasta el último te tengo en mi corazón como hijo tuyo.
Si siento el morir es por tener que morir tan inocente y pagar lo que no he hecho, pero perdona como yo perdono al que mal me ha hecho.
Para mis hermanos les pido que sigan siendo tan buenos como hasta ahora lo hemos sido para usted.
Madre, recuerdos para todos los vecinos. Les da las gracias a todos por el bien que han hecho por mí.
Adiós querida madre. Hasta que nos veamos allá en el cielo, que sea para muchos años.
A mi sobrino Tonín que se eduque. Recuerdos para mis tíos y primos todos.
Adiós madre y hermanos. Conformidad, conformidad.
Recibe mi último abrazo de mi vida.
Su hijo, P. Montón"

Querido hijo de mi alma (Blanca Brisac Vázquez)


Querido, muy querido hijo de mi alma.
En estos últimos momentos tu madre piensa en ti. Sólo pienso en mi niñito de mi corazón que es un hombre, un hombrecito, y sabrá ser todo lo digno que fueron sus padres. Perdóname, hijo mío, si alguna vez he obrado mal contigo. Olvídalo hijo, no me recuerdes así, y ya sabes que bien pesarosa estoy.
Voy a morir con la cabeza alta. Sólo por ser buena: tú mejor que nadie lo sabes, Quique mío.
Sólo te pido que seas muy bueno, muy bueno siempre. Que quieras a todos y que no guardes rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca. Las personas buenas no guardan rencor y tú tienes que ser un hombre bueno, trabajador. Sigue el ejemplo de tu papachín. ¿Verdad, hijo, que en mi última hora me lo prometes? Quédate con mi adorada Cuca y sé siempre para ella y mis hermanas un hijo. El día de mañana, vela por ellas cuando sean viejitas. Hazte el deber de velar por ellas cuando seas un hombre. No te digo más. Tu padre y yo vamos a la muerte. No sé si tu padre habrá confesado y comulgado, pues no le veré hasta mi presencia ante el piquete. Yo sí lo he hecho.
Enrique, que no se te borre nunca el recuerdo de tus padres. Que te hagan hacer la comunión, pero bien preparado, tan bien cimentada la religión como me la enseñaron a mí. Te seguiría escribiendo hasta el mismo momento, pero tengo que despedirme de todos. Hijo, hijo, hasta la eternidad. Recibe después de una infinidad de besos el beso eterno de tu madre.

Sus últimas letras (Jerónimo Misa Almazán)

Las últimas letras de Jerónimo Misa fueron estas:

"27-04-40

Queridisimos e inolvidables madre y hermanos:

Por fin la vida, que me fue cruel y dura señala la hora en que he de dejarla ¿para qué la quiero? ya sabes los escollos que encontré y para seguir así prefiero dejarla, y el destino que ve mi deseo quiere satisfacerme y esta madrugada acordándome de todos vosotros moriré queriéndoos mucho, dejaré la vida esta perra y asquerosa para buscar en la eternidad el descanso de mi ajetreado cuerpo. Se va a cumplir la sentencia de unos hombres que han dictado ¿por qué? !Ah eso no lo sé! sólo se que no pensaba como ellos y claro soy enemigo de ellos y por eso muero ¡qué feliz soy mamá! ya ves voy a morir y soy feliz os dejo queridisimos seres y soy feliz claro por que encerrado siempre, no podía ayudaros y esa era mi mayor felicidad, veros atendidos por mi, felices a mi lado, esto no podía ser y ante ellos la mayor felicidad es esta, abandonar este mundo desigual en que la impotencia se suple con los métodos de represión. Papá piensa que el que podía ayudarte murió, quiere a mamá recordándome a mi, cuida de mis hermanos para que se hagan hombres y mujeres dignos que la miseria no vaya a asomar a sus hogares porque no supiste darles oficios. Hermanos queridisimos, ya sabéis como os quise, recordar siempre que mamá es antes que nada en el mundo, buscad su felicidad y luego la vuestra, y ya no quiero hacer más largo vuestro pensamiento por que sé que es alargar vuestro sufrimiento.

Carmela (su esposa) dadle abrazos y que me olvide siendo feliz ya que no pudo serlo conmigo.Y nada más, os abraza enviando el corazón, vuestro JERONIMO (TITI)"

Zapatillas como despedida (Martina Barroso García)


Pequeñas alpargatas bordadas en la cárcel de Ventas por Martina Barroso para su sobrina.

"(...) ¿Qué es esto que me das, Martina? - acertó a decir Encarna. - Las he bordado con el hilo que he podido arañar del taller de labor. Son unas zapatillas de esparto con una mariposa bordada. Dáselas a mi sobrina Lolita, que dentro de unos pocos días cumplirá dos años. Son para ella y para la hija que tendrá. Para que caminen por el dilatado mundo que no conoceré. Que vivan la vida que no podré vivir.(...) (...) Estas zapatillas significan "no me olvidéis". Fue su carta de despedida en la mañana del fusilamiento. Las cosió para mí, para ti. Para la hija que tendrás y para la hija de tu hija. Significan lo que tú quieras que signifiquen. Son tuyas igual que un día me pertenecieron a mí. Yo caminé un tramo de mi vida sobre ellas y tú misma, sin ahora recordarlo, también diste tus primeros pasos sobre ese esparto bordado a mano por una presa.(...) "

Cuando esto vean tus ojos (Gerardo Muñoz Muñoz)


Gerardo Muñoz dedicó estos versos a su esposa María:

"Cuando esto vean tus ojos
yo dejé de existir
para todos
pero no para ti...
La maldad de los hombres
hizo presa en mis carnes;
padecí los horrores
del odio y la barbarie.
Sana y honestamente
vivimos nuestra vida.
Digno llegué a la muerte;
con honra, sin mancilla.
Nuestra canción eterna
no se ha de interrumpir;
tú vives en la tierra:
yo siempre vivo en ti."



Gerardo Muñoz.

Que mi nombre no se borre en la historia (Julia Conesa Conesa)


"Madre, hermanos, con todo el cariño y entusiasmo os pido que no me lloréis nadie. Salgo sin llorar. Cuidar a mi madre. Me matan inocente, pero muero como debe morir una inocente.
Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada.
Adiós, madre querida, adiós para siempre.
Tu hija, que ya jamás te podrá besar ni abrazar.
Besos para todos, que ni tú ni mis compañeros lloréis.
QUE MI NOMBRE NO SE BORRE EN LA HISTORIA."

Las últimas horas (Amós Acero Pérez)


Carta de capilla:


Mi esposa e hijos adorados:
Estoy viviendo las ultimas horas de mi vida y mi alma se va tras de vuestro recuerdo para llevaros toda la grandeza de mi cariño.
He tenido mala suerte; no ha servido la limpieza de mi vida y la nobleza de mi ejecutoria para impedirlás este desenlace de dolor y de lágrimas.
Me voy del mundo con la satisfacción y el orgullo de haber cumplido con mis deberes, sin daño ni quebranto de nadie. Sembré el bien por doquier hasta entre mis adversarios. La vida me recompensa así. Me siento orgulloso de encontrarme superior a los demás. Sentid también vosotros este digno orgullo mío, y que él sea el lenitivo que enjugue vuestras lágrimas y ahuyente vuestra pena.
No me duele morir, siendo inocente. Lo doloroso seria morir culpable.
Ya no podré pagaros con mis sacrificios y mis ternuras, la abundancia de cuidados y abnegaciones que en mí habéis derrochado. Pero este deber que con tal sublimidad habéis derrochado Dios y la vida os lo recompensaran.
Dolores, hijitos; no lloréis, no sufráis. Lo irremediable no debe haceros penar. Cuídate, no estás bien y los hijitos te necesitan ahora más que nunca. Bésalos por mí, tanto como yo les hubiese besado; erais el cariño y la preocupación más honda y dulce de mi vida.
Continúa su educación llevándolos siempre por la senda de la honradez, dignidad y nobleza por la que ya caminan impulsados por la ejemplaridad de nuestras vidas sencillas.
Solo por vosotros me cuesta tristeza abandonar la existencia y un dolor infinito me acongoja el pensar en los días que os esperan. Pero ¡animo y valor!. Ya vendrán para vosotros y para todos días mejores y mi nombre de sacrificado recuperara el rango moral que me pertenece y que no habrá logrado manchar nadie. Todo este pueblo me conoce y sabe que mi corazón solo tuvo capacidad para el bien.
Adivino el sentimiento general que producirá mi sacrificio en ese pueblo tan poco comprendido y mal interpretado por algunas gentes. Vaya también para él, mi amorosa despedida.
Muero por haberle servido, no en sus violencias ni en sus pasiones posibles, sino en sus humanas apetencias y justas necesidades. Mi obra, mi nombre y mis sueños, ahí quedan. no ignorados ni aun entre los adversarios que tan ligeramente han dado margen a este desenlace.
Oye, Dolores. En este instante supremo, como estimulo para morir orgulloso de mí mismo, vienen a mi memoria todas aquellas instrucciones hijas de mi iniciativa merced a las cuales sembré con entusiasmo entre tantos desvalidos, el lenitivo para sus dolores, la saciedad de su hambre, la moralidad a su conducta y el freno a sus pasiones. Esto me hace estar contento de mí mismo en esta hora suprema de mi vida. ¿Y mis niños de las escuelas? Trozos de corazón que fui dejando en mi camino.
Hijitos, imitadme siempre en mi conducta para con todos. Perdonad como yo les perdono, hasta a quienes os quitan mi amparo, mi cariño y os arrancan las más dolorosas lágrimas de vuestro vivir.
Gonzalo, estudia y trabaja, hijo mío. Por mama, por tus hermanos, por ti. Se digno de Serafina siempre y piensa que por sus virtudes y su abnegación yo la hubiera llamado con satisfacción, mi hija muy querida.
Amosito, quiero que estés sereno y sufras el dolor de mi muerte, con el estoicismo prudente y digno, con que yo vivo mis últimos instantes. Llevaos bien todos los hermanos, como hasta ahora y mimad a mama, cuya situación actual tanto lo necesita.
Lolita, mi hijita. Se siempre digna, limpia y honesta como eres. Estudia, lee y aprende. Así honrareis la memoria de papa y todos os seguirán queriendo como hasta aquí.
Paquito, hermoso. Yo sé que me necesitabas como todos, para completar vuestra formación personal y profesional pero ya que yo falte, obedeced a mamá, y a ese puñado de nobles amigos, entre los que hallareis consuelo, ayuda moral y dignos y saludables consejos.
Mi Aurorita, mi vida. Ya no serás como decías "la niña de mi vejez", pero te queda mamá y los hermanitos. Apoya en ellos tu cariño y tu ilusión.
¡Cuánto os quiero a todos! ¡Cuantos besos y ternuras me llevo en el alma, sin poder expresarlas y enviároslas de hecho como testimonio de mi cariño inmenso!
Tened todos en vuestra pena la dignidad y la prudencia más exquisitas y tened la seguridad y la esperanza de que la Justicia Eterna, velara por vosotros y por todos hoy y en el porvenir.
Conste que estoy tranquilo a pesar de que os pierdo y de que confiado, más en la situación serena de mi conciencia que en la justicia de los demás, llegué a creer como me decíais en la conmutación de mi condena.
La suerte no lo ha querido. ¡Cúmplase la voluntad de lo Alto y que Él demande a quien corresponda la responsabilidad moral de mi muerte.
Constante, hermano querido, no decaiga tu ánimo ni tu ilusión de vivir. Te necesitan todos; los tuyos y los míos, que desde ahora son tuyos también. Te instituyo heredero de mi paternidad, para guía y amparo de mis hijos. A la hermana, ¡pobrecita! Qué tenga mejor suerte que hasta ahora y vea pronto con ella a sus hijos y a su pobre marido. Yo voy a unirme con nuestros viejos y con nuestros hermanos.
Consuela a Dolores y a mis hijos. Que no me lloren Que me recuerden y me imiten en la conducta moral que mi vida señala
A Sotillos, Feli, Fina, Anita y familia; a la abuela Petrilla, Maldonado. A Juliana, tus hijos, Miguel. A todos con mi despedida eterna, les envío gratitud cariño, cuanto puedo dar en esta hora póstuma de mi vida.
¡Cuantas cosas os diría! Sois mi vida mi mayor asidero a ella. No sufráis y sed como fui con todos, hasta con los adversarios y si algún día mis restos pueden descansar eternamente en Vallecas, llevadme a su cementerio y así estaré cerca de lo que tanto quiero y del pueblo en cuyo servicio rindo el tributo de mi vida.
Adiós a todos y para siempre. En el último fulgor de mi vida corresponder al ultimo adiós a vosotros amados míos.
Os envío como ultimo testimonio de cariño, mis besos más puros más amantes más dignos de la pasión nobilísima que vuestro recuerdo inspira a mi corazón.
Dolores, hijitos, no sé como terminar, aun no creo que estas son mis ultimas palabras y sin embargo así es. Que la suerte os haga leve esta pena y la vida os depare motivos de pronto y eficaz consuelo. Yo os bendigo y os despido para siempre, queriendo dejaros en estos renglones todo lo bueno, todo lo mas amante de mi ser, para que viva eternamente entre vosotros y sea vuestro amparo y vuestro consuelo en los días más amargos del futuro. Y en la aurora de paz y de justicia que ha de llegar para nuestra amada patria y para vosotros los que sin culpa ni motivo, recogéis esta cosecha de pasiones y este quebranto incomparable.
¡Adiós, adiós todos, alma de mi alma, millones de besos y ternuras de este infortunado que os adora y ve acercarse el momento de morir. Sed buenos. Hasta la eternidad

Cuidad de mis niñas (Teresa Trullenque Martín)

Esta carta salió de la madrileña cárcel de Las Ventas escondida en una maceta. Su autora fue fusilada pocas horas después de escribirla. Una de sus hijas, Dalia Forjas Trullenque, de 16 meses de edad, había muerto poco antes en la prisión. El marido de Teresa, Francisco Forjas, miembro de la ejecutiva socialista del Puente de Toledo, había sido fusilado en 1939. «Contadle al mundo lo que me está pasando, que me están matando a palos», había escrito Francisco en una misiva que llego a su familia. Su hermano Alberto y un hermano de Teresa, Luis Trullenque, también murieron en el paredón. Todos eran socialistas madrileños. Pero Teresa confía a la Virgen la suerte de sus hijas huérfanas. La carta nos fue enviada por una de ellas, Teresa. «Teniamos 5 y 7 anos cuando murió mi madre», nos decía en la carta que acompañaba a este texto. «La obligaron a confesarse para que se pudiera despedir de nosotros. Ahora que todo se puede contar, tendré la alegría de que la gente sepa el dolor con que mi madre se fue de este mundo».


Las Ventas, 28 de diciembre de 1940

"En capilla, a la una de madrugada, es la ultima carta que os escribo, queridas hermanas Concha y Paca. Mis hijas se quedan huérfanas. No os pido mas que las miréis como si fueran vuestras hijas. Muero inocente y con la conciencia muy tranquila. Dad muchos besos a mis queridas niñas que las llevo clavadas en el corazón y lo mismo a las vuestras y a la abuela. Siento mucho todo lo que os habéis molestado, que ha sido inútil. Ese señor ha servido mal, pero, en fin, que le vamos a hacer, paciencia. Os pido que llevéis a mis niñas por buen camino, que sean buenas, que salgan dos mujeres honradas como su madre, que nunca nadie ha tenido que decir nada de mi y que pidan mucho a la Virgen.Muchos besos para sobrinas y para la abuela y para Vidal. Dejo de madre de mis hijas a la Virgen Santísima, que ella las protegerá y defenderá de todos los peligros. Muchos besos. Hasta la eternidad."

Todos mis anhelos se acabaron (Licinio Morales Gómez)

La útima carta de Licinio Morales comienza así: En capilla a 10 de junio de 1943...

[yeserías_porlier.jpg]


"(...) Ahora salgo para Yeserías y seguramente mañana me trasladan a Porlier a la provisional donde sólo comunicamos los lunes y por lo tanto me alejo de vosotras, mañana por la mañana podemos aun comunicar en Yeserías. Lo primero que tenéis que hacer es ir al defensor …… y que él os oriente de lo que tenéis que hacer y cómo es abogado él mismo tiene que hacer el escrito para el capitán general de indulto . Lo primero que hacen es pedir informes al pueblo y si informan bien me conmutarán y si informan mal me fusilan (...)"
[carta_capilla.jpg]

"En Capilla a las 12 horas de la noche del día 10 de Junio de 1943.
A mi queridísima Leonor: Nadie como tú sabes el bien que siempre quise hacer por la humanidad, que fui incapaz de cometer un crimen sólo deseo que esto quede a mi memoria, mi honradez …. Siento morir sólo por ti como madre de mis hijas y esposa querida. Procura ser fuerte y vivir para que la educación de nuestras hijas sea modelo de virtudes: Cuida de ellas que ellas cuidarán de ti porque mi Porfidia hija de mi corazón eres una santa e igual que atendiste a tu papá hasta morir cuida de tu madre. Raquelita siento no haberte visto tanto tiempo lo mismo que digo a Porfi es para ti también y como mi Coralito es tan pequeñita sólo tendrá recuerdos remotos de su papá pero vosotras sabréis cuidarla y hacerla mujer. No pensé nunca que me matarían por tener la conciencia tranquila de haberlo sabido os hubiera orientado para que pudieráis vivir de nuestra industria. Todos mis anhelos se acabaron(...)"

Mi inolvidable Pili (Félix Cezón Ureña)

Félix Cezón Ureña, de Castilblanco, Guadalajara, vecino de Canillas, Madrid. Albañil de profesión. Hijo de Julián y Teodora, casado con Pilar, su "inolvidable Pili", tal y como escribe desde la carcel de Porlier, quien queda viuda al igual que huérfanos sus hijos Julian, Pilar y Félix al ser asesinado el 20 de septiembre de 1941.

Carcel de Porlier 19 de Septiembre.

Mi inolvidable Pili e hijos. Por última vez en esta vida me dirijo a ti. Ha llegado el momento tan temido para vosotros, me han notificado la sentencia y al amanecer los hombres acabarán con mi existencia. Mi estado de ánimo hasta el momento es excelente, creo que así será hasta el último momento.............ellos han querido mi cadaver,y dentro de pocas horas lo tendrán, pero mi honradez no han podido arrebatármela y conmigo irá a la sepultura................Adios para siempre queridísima Pili, hijos, padre, hermanos y mi buenisima madre......... Felix

La vida es bella (Vicente González García Carrizo)

Como le dijo su mujer a Vicente González  – “…no has hecho nada malo, no tendremos nada que temer…” compartiéndolo decidió quedarse y el mismo día 28 de marzo de 1939 entran en su casa representantes políticos de las tropas “Nacionales” para formar un nuevo gabinete para el Ayuntamiento. Es nombrado nuevo Alcalde Presidente por la Comisión Gestora elegida por el Jefe Militar del Ejército de ocupación, Antonio Lobo González. Como anécdota señalar, que la pistola que Carrizo poseía en su casa como Comandante (todos los alcaldes lo eran en la zona republicana) se la regaló a su futuro sustituto en la alcaldía a petición de éste por la amistad que se tenían .A los pocos días es detenido y llevado a la prisión del pueblo ( cárcel del Partido), que se encontraba junto al actual mercado en la calle las Pozas de San Lorenzo de El Escorial. Aquí comienza su cautiverio. Después es llevado al convento-cárcel de Las Carmelitas, en donde coincide con multitud de presos republicanos.


Posteriormente es juzgado en “El Casino” en la calle del Rey, Carrizo no quiso abogado (En éste su primer juicio), alegando que se defendería el solo. Fue sometido a Consejo de Guerra sumarísimo, la petición fiscal fue de pena de muerte y el Consejo falló condenándole a 30 años de prisión, siendo trasladado al penal de Cuellar (Segovia). Desde allí intenta mantener una fluida correspondencia con su mujer e hijos, a éstos les mitiga el sufrimiento de que no puedan ver a su padre contándoles historias fantásticas en donde disfraza con el especial genio literario la cruda realidad.


Pero al final se impuso la cruda realidad:


Querido Gaspar: En mis últimos momentos haz presente a la pobre Pilar que mis recuerdos son para ella y todos los míos. Besos y abrazos de Vicente . Nota. Ven el jueves a recoger mi maletín y mantas.”
(Carta escrita por Vicente González Carrizo a su cuñado el día antes de su fusilamiento.)

Carta supervisada en hoja de cuaderno (Dionisio Gómez Hermoso)

Carta manuscrita de Dionisio Gómez a su esposa:


Versos de capilla (Enrique Gómez Muñoz)

De entre los escritos de Enrique Gómez, algunas breves frases:
“Parece que viene Dios… parece que estoy en el cielo”

“Si viene al mundo nuestro hijo háblale de mi, pero no le llenes el pensamiento con venganzas ruines”

“Mi fe en Dios es tan grande…”

“Perdón para todos es mi voluntad…”


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Últimas letras (Segundo López Carpintero)

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Mi querida Madre, estas son mis últimas letras y también les digo que he tenido muy mala suerte
y nada más. Muchos besos para mis hermanos y ____. Este su hijo que se despide para siempre.