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viernes, 10 de octubre de 2008

Cárcel de Ventas. Presas de Franco


[...] Mujeres como Tomasa Cuevas, Manolita del Arco, Juana Doña, Nieves Torres, María Salvo, Trinidad Gallego, Soledad Real, Leonor Estévez, Mari Carmen Cuesta, Carlota O’Neill, Concha Carretero, Maruja Borrell, Matilde Landa, Ángeles García-Madrid, Josefina Amalia Villa y otras muchas mujeres forman parte de una generación -la de la II República y la Guerra Civil- cuya memoria e historia tan sólo de forma muy lenta comienza a ser conocida. Una primera generación de presas políticas del franquismo que forma parte misma del “sustrato democrático” de todas aquellas luchas, reivindicaciones y conflictos que durante el siglo XX en España pusieron entredicho, con más frecuencia e impacto del que se ha supuesto, el modelo de sociedad dominante.
Si hoy podemos hablar del «fracaso histórico del franquismo», no es ni por las “reconversiones democráticas” de ciertos “intelectuales” del franquismo, ni por las propias evoluciones internas de los clanes de poder de la dictadura, ni por olas democratizadoras a nivel internacional, como mantienen ciertas visiones elitistas del pasado y de la sociedad. Los verdaderos protagonistas que nos ayudan a explicar este fracaso son actualmente mucho menos conocidos, y sus nombres no suelen figurar en calles, plazas o parques. Nos referimos a la militancia antifranquista de base perseguidos por la dictadura y, muy en particular, a las presas políticas de las dos primeras décadas de vida del régimen. Mujeres jóvenes que, vinculadas a la política de la mano de las reformas republicanas, fueron castigadas por su osadía -la osadía de desafiar al fascismo, pero también a una sociedad patriarcal de raíces seculares- con largas penas de cárcel e incluso con la muerte
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[...] La exposición Presas de Franco se propone contribuir a visualizar la experiencia penitenciaria femenina de las primeras décadas de la dictadura franquista, a partir de un diálogo continuo entre memoria e historia, donde se conjuguen las imágenes y los documentos con el recuerdo y los testimonios de las mujeres encarceladas. Documentación y fotografías de variado origen, tanto de archivos personales como públicos, conviven con los recuerdos -grabados y transcritos- de las verdaderas protagonistas de la exposición. Al mismo tiempo, el recorrido por los diferentes ejes temáticos -los niños en prisión, el trabajo, la resistencia organizada- incluye el tratamiento individualizado de las cárceles más significativas -Ventas, Saturrarán, Palma, Les Corts- verdaderos universos particulares alojados dentro del más amplio de la represión femenina franquista. [...] (Leer más)
Vicerrectorado de Cultura. Universidad de Valencia


[...] La entrega de la villa a los sublevados se tradujo en un hacinamiento monstruoso por lo que se refiere a los lugares de reclusión. Ventas, concebida para albergar un máximo de 500 reclusas se vio desbordada por más de 3.500 ingresos, casi todos políticos, y eso que el franquismo siempre negó su existencia puesto que a los vencidos jamás se les aplicó ni los beneficios militares ni políticos, aunque siempre fueron distinguidos de los delincuentes comunes según la legislación franquista. Las mujeres recluidas en Ventas, prostitutas según la terminología de los vencedores, sufrirían en sus carnes la dureza de la represión del régimen. Desde las ejecuciones sumarias a las vejaciones más inhumanas pasando por las más terribles torturas, pues las mujeres sufrieron el triple estigma de su condición sexual, militante y opositora. Este aspecto delata directamente el alcance de la represión franquista: presas sin cargos, otras con acusaciones marcianas y otras por el mero hecho de ser parientes de militantes antifascistas. Si éstas eran las causas de ingreso no debe extrañar el trato y las condiciones higiénicas sufridas: 84 fusiladas documentadas, incluso algunas de ellas embarazadas -el autor asegura con razón que la cifra queda corta- y menores de 21 años -siete de las Trece Rosas-, 81 muertes por enfermedad, un suicidio (p. 226), ausencia de agua potable, partos sin asistencia médica, hasta 13 reclusas compartiendo celdas diseñadas para dos, mujeres abarrotando escaleras, pasillos, duchas; menores de edad mezcladas con ancianas, ratas por doquier, etc.[...]

Ricard Camil Torres Fabra

jueves, 3 de julio de 2008

Los niños perdidos


De todas las víctimas de la represión franquista, las más inocentes y olvidadas son aquellas de las que a veces se habla pero nunca se contabilizan en listados. A las que ni siquiera alcanza la recuperación de una memoria posible, porque para ello hubieran debido tener vida y esta les fue negada desde su mismo nacimiento. El destino de las niñas y niños fallecidos en prisiones, nacidos en ellas, frutos deshechos de unas mujeres rotas, solía preceder sospechosamente a la muerte de sus madres (en ocasiones, apenas horas después, ante pelotones de fusilamiento o minadas por la enfermedad). Cualquier testimonio que nos hable del fallecimiento de un bebé en las prisiones franquistas encoge el corazón y nos remueve por dentro. Son tan gráficos los ejemplos como abundantes, e imaginar a estas mujeres asistiendo a la agonía de sus hijos, debería bastar para que estas atrocidades no queden solamente reflejadas con una simple anotación en sus expedientes carcelarios: "vicisitud" y sean contabilizados como las víctimas que fueron de la represión franquista. Si la tortura de ver morir a esos niños en sus brazos, con la desatención y el beneplácito de los responsables de las cárceles, formaba parte del escarmiento a estas mujeres, sin duda, se consiguió. Ninguna de ellas, ni tan siquiera las que conservaron la vida, pudieron afrontar tales pérdidas y todas murieron con ellos de una manera u otra.

Yo he visto el llanto en los ojos de una madre recordando a su niña, recordando el color de sus ojos mientras se apagaban para siempre y ni un ápice de ese dolor se había desvanecido en los casi 70 años que habían pasado.

Esta es una mínima muestra de su paso por el mundo, para vergüenza de la historia y porque es de justicia que estén aquí.

sábado, 7 de junio de 2008

La Lucha es tu vida


El historiador Carlos Fernández Rodríguez ha querido reflejar en “La lucha es tu vida” la historia de esas nueve mujeres protagonistas del libro, Isabel Alvarado Sánchez, Concha Carretero Sanz, Cecilia Cerdeño Cifuentes, Pilar Claudin Ponce, Juana Doña Jiménez, Mercedes Gómez Otero, Carmen Moreno Berzal, Faustina Romeral Cervantes e Isabel Sanz Toledano. Mujeres adelantadas a su época al esfuerzo resistente de sus convicciones y lo que representaba el valor de ser mujer, en aquellos años oscuros.

viernes, 30 de mayo de 2008

Del olvido a la memoria: Presas de Franco.


www.Tu.tv


Del olvido a la memoria: Presas de Franco

Jorge Montes Salguero, Subdirector General de la Biblioteca Nacional, responsable de la dirección histórica de este documental en el que 10 mujeres republicanas recuerdan su calvario en las cárceles franquistas, hace alarde de su protagonismo en este trabajo, en el que la autenticidad de los testimonios de nuestras compañeras: “Algunas le pusieron cuñas en las uñas; a mi cuñada corrientes en los dedos y en los pezones; a algunas las han violado”; “como primero pegan y después preguntan, me pegaron”. “Peque, nos han puesto pena de muerte. Yo le dije: pero, Virtudes, ¡te conmutarán!”, son de agradecer. (Leer más)