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lunes, 26 de mayo de 2008

Periodistas represaliados


"Javier Bueno nació en Madrid en 1891, hijo de la actriz Soledad Bueno y, al parecer, del periodista Manuel Nakens, director de varios periódicos, entre ellos el anticlerical El Motín. De formación autodidacta, comenzó muy joven a trabajar como vendedor de periódicos e ingresó en la UGT. Manifestó siempre un cierto espíritu libertario, aunque en la línea marxista, muy antiestalinista y antiburocrático. Se vinculó a Asturias en la primavera de 1933, cuando llegó a Oviedo para dirigir el periódico Avance, cargo que asumió tras un previo período de aclimatación y conocimiento de la realidad asturiana. Se puso al frente del diario el 1 de julio de 1933 y le dio un espectacular giro, hasta convertirlo en un periódico de referencia de la clase obrera asturiana. Abrió sus páginas a los trabajadores que acudían a la redacción a contar sus problemas y montó una red informativa en toda Asturias, con corresponsales y colaboradores espontáneos. De esta manera, poco a poco, aumentó la difusión y penetración del periódico hasta convertirlo en el de más tirada de la región y un referente de la izquierda en la lucha de clases, en un período de fuertes enfrentamientos, lo que le acarreó cierres, multas y encarcelamientos. Sus artículos impulsaron decisivamente a la Alianza Obrera y contribuyeron a crear el clima que propició la revolución de octubre de 1934. Detenido tras ella, Bueno estuvo preso hasta febrero de 1936, cuando la victoria del Frente Popular en las elecciones vació las cárceles. Vuelto de nuevo a la dirección de Avance, tras el levantamiento militar de Aranda en Oviedo, el 19 de julio, tomó un fusil y combatió en el frente. Resultó herido durante la ofensiva republicana de octubre sobre la capital asturiana y quedó cojo. A comienzos de 1937 se hizo de nuevo cargo del diario Avance, que en su tercera etapa se editaba en Gijón. Hombre de amplia cultura, sus escritos eran de gran ingenio y pulcritud literaria, y de un acerado contenido político. Tras la caída del frente asturiano consiguió embarcar hacia Francia y posteriormente pasó a Madrid. En la capital española permaneció hasta la entrada de las tropas franquistas, dirigiendo el diario socialista Claridad. Refugiado en una pequeña embajada que fue asaltada por los legionarios, ingresó en la madrileña cárcel de Porlier, en la que permaneció hasta ser fusilado el 26 de septiembre de 1939. Publicado en: La Guerra Civil en Asturias, VVAA. La Nueva España / Cajastur, 2006



Periodistas depurados, condenados o fusilados al término de la guerra civil.

Artículo de Eduardo de Guzmán. (leer más)

sábado, 24 de mayo de 2008


"[...]Reunido el Consejo de Guerra Permanente número 5 de la plaza de Madrid, va a comenzar el juicio sumarísimo de urgencia en que se decidirán nuestras vidas. Se inicia el Consejo con la lectura del apuntamiento por parte del relator. Lee con rapidez, con el gesto de quien realiza una labor mecánica, aburrida y pesada. Ni levanta la voz ni da la debida entonación a las palabras, que difícilmente llegan a nuestros oídos. Aun estando tan cerca del estrado perdemos frases y párrafos enteros. Pienso que por mucho que el público, que guarda completo silencio, aguce el oído, no llegará a percibir más que una serie de sonidos ininteligibles y monótonos. Lo que lee no parece interesar a los miembros del tribunal, quizá porque lo conocen, que escuchan con gesto ausente y distraído, enfrascados posiblemente en pensamientos que ninguna relación guardan con lo que en estos momentos se ventila en la sala. Tampoco el fiscal y el defensor les prestan demasiada atención. Uno y otro repasan los papeles que tienen sobre la mesa y de vez en cuando tachan o corrigen algo de lo que me figuro que serán sus respectivos informes.[...]"