domingo, 31 de agosto de 2008

Carne de fieras



Rodar una película está lleno de dificultades, pero seguramente aquel rodaje en un Madrid bajo el tórrido sol del verano, amenazado por las tropas de la sublevación fascista, con manchas de sangre fresca en las aceras, entre sospechas de traición interior, debió de ser aún más difícil. La dirección del filme es obra de una de esas personas para todo: promotor, actor, articulista, técnico y director. Curtido en Francia y Alemania, Armand Guerra decidió volver a su país, que estrenaba república e ilusiones. La película no guarda relación con la sublevación de julio y la consecuente resistencia popular, ya que el guión se había escrito con anterioridad. El productor decidió seguir adelante con el proyecto: se suponía que la guerra duraría poco y los sublevados serían aplastados.
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Armand Guerra, un director anarquista

1 comentario:

E lDocto rHache dijo...

Un documento impresionante. Sobre el Madrid de la Guerra y sobre el destino trágico que aguardaba a algunos de sus protagonistas. Y lo que más estremece es que nunca se supiera quién fue el niño protagonista.
Gracias por un regalo como éste.